miércoles, 3 de junio de 2015

El jabón que quería ser mar



Cada vez que salgo de compras se me pone el "ojo jabonero" . Dicha dolencia consiste en que el que la padece tiende a imaginar un uso jabonero para todo lo que ve, ya sea animal, vegetal o mineral.
Todo vale. Todo hace falta y hay que comprarlo ahora mismo.
Podría parecer una enfermedad leve, pero tiene un importante efecto secundario, y es que se tiende a almacenar cantidades ingentes de objetos variopintos en lo que he llamado "el armario de por si acaso" y que ya se ha extendido por toda mi casa.
Una de las últimas adquisiciones fueron estas latas de conserva, y en cuanto las ví, pensé que eran el embalaje ideal para los jabones de algas y sal y claro, las compré.
Mis hijos -una vez más- me miraron raro y me intentaron hacer ver que las latas de conservas no evocan precisamente propiedades cosméticas apetecibles, pero yo soy cabezota.

Este mes de junio, el grupo de Brujas y Burbujas propuso como reto un jabón de sal . Las condiciones eran muy estrictas: tres aceites y una manteca, nada de colorantes para no desvirtuar el aspecto de la sal y una infusión en el agua de la sosa.Con tan pocas posibilidades estéticas, irónicamente el jabón de sal iba a quedar tremendamente soso, así que pensé que era el jabón ideal para hacer una  presentación original.

Cuando pienso en sal, lo primero que me viene a la cabeza son las preciosas salinas de Isla Cristina, y el Atlántico que las forma, y el olor del mar y el campo .....Y eso es lo que quería para mi jabón. Así nació el jabón que quería ser mar.
Tiene aceite de coco, de oliva, de palma y de ricino. Alga espirulina, flor de sal de Isla Cristina, aceites esenciales de lima, hierbabuena y romero y un poco de nostalgia de las mañanas que, con mi padre y mis hijos pequeños, madrugábamos para ver por las salinas de Isla a los flamencos despistados de camino a Doñana.


sábado, 11 de abril de 2015

Jabón de leche de burra.

Pues si. La leche de burra se usa en cosmética, y no es sólo una leyenda lo de los baños de Cleopatra para mantenerse jóven y bella. 
Si nos ponemos en plan académico, podemos decir que la leche de burra tiene efecto tensor y regenerador en la piel. Por su contenido en retinol,  ayuda a atenuar las arrugas y tiene acción antioxidante. Aporta luminosidad y evita el envejecimiento prematuro. Es rica en acidos grasos y contiene vitaminas A, B1, B2, B6, C, D y E.  Aporta minerales como calcio, magnesio y potasio.... ¡Anda que no sabía esta Cleopatra!

De forma menos técnica, así al tacto, la leche de burra se nota más grasa, mas blanca  y más traslúcida que la leche de vaca, y se comporta bastante bien al hacer el jabón.

La cosa es que encontrar leche de burra en Madrid no es demasiado fácil. Si encima la quieres fresca y con garantías, la tarea es casi titánica, pero tengo la suerte de contar con un grupo de amigas jaboneras que son unas fieras encontrando cosas. Ya hablé de ellas en el tema del jabón de laurel, aunque hemos ido añadiendo amigas por el camino. Son sabias, emprendedoras, divertidas, voluntariosas, solidarias, y ¿he dicho ya divertidas?   Una vez más, y van unas cuantas,  nos juntamos alrededor de una mesa para hacer nuestro jabón de leche de burra, y aquí podéis ver nuestra obra.

Dado lo especial del ingrediente principal, quisimos acompañarlo de otros ingredientes ricos y lujosos que le hicieran aún mejor. Usamos en la receta aceite de oliva y de coco y mantecas de cacao y  de karité (receta pleno al verde, 11% SE ) y  en esta ocasión, no quisimos enmascararlo con aromas o colorantes. El resultado:  un jabón sin artificios, de espuma densa y cremosa, muy natural, y con un levísimo aroma que recuerda a los cereales. Me gusta muchísimo. Es un jabón en el que el aspecto sencillo y hasta modesto,  esconde un lujo de ingredientes que sorprende al usarlo.
Gracias de nuevo a Ángela, Anna, Beatriz, Cristina, Lourdes, Sara y  Verónica (riguroso orden alfabético ) y  a Antonia,  dando apoyo en la distancia. Ellas han aportado a este jabón ese ingrediente secreto que aparece siempre que jaboneamos juntas. 
Ah, y espero que Sara no me regañe por usar sus fotos Estas dos últimas las hizo ella.

jueves, 26 de febrero de 2015

Noche de Brujas

De brujas.....y burbujas.
Hoy es el cumpleaños de Verónica, una chica que hace magia con todo lo que toca, ya sea jabón, papel, azúcar o lo que se le ponga por delante. 

De un tiempo a esta parte, y junto a otras locas maravillosas, que son Beatriz, Sara, Ángela y Cristina  hemos compartido mañanas, burbujas, compras, conocimientos, y sobre todo, risas y sonrisas. Es un placer codearse con gente como ellas.
Habíamos comprado juntas un aceite de laurel que pedía a gritos que lo convirtiésemos en jabón de Alepo, así que se nos ocurrió, con motivo del cumpleaños, hacerlo todas a la vez, conectadas por Whatsapp, a las doce de la noche. La experiencia cumplió con las expectativas, y nos divertimos muchísimo.
¿Podéis imaginar lo que es intentar hacer un jabón, mientras te ries de las ocurrencias que te güasapean las demás, e intentas manejar el móvil con los guantes puestos, sin quitar el ojo del jabón por si se acelera....? ¿podéis imaginar la cara que ponían nuestras familias mientras hacíamos todo eso?

 Pues al final, a todas nos salieron unos jabones maravillosos. Estoy segura de que este jabón va a tener maravillosas propiedades especiales, por haberse impregnado en su nacimiento, de buen rollo, de alegría y de amistad compartida. También estoy segura de que cuando dentro de unos meses usemos este jabón, nos acordaremos de esta noche y se nos escapará una sonrisa.
¡Feliz cumpleaños, Vero!  Va por vosotras, chicas. 




jueves, 15 de enero de 2015

Las Lentejas


Yo me he imaginado que la cosa debió ir más o menos así:

Con las manos sudorosas se dispuso a entrar en el despacho del jefe.

-Pase, Peláez, no sea tímido. Le necesito. Hizo usted un gran trabajo con los tapones a prueba de niños, y querría que diseñase un tarro de conservas para las lentejas

-A ver, las lentejas no salen del bote con facilidad.......Podría ser alto, para que no se llegue bien al fondo, y estrecho, claro. Con tapa al vacío de la difícil de abrir, y por supuesto, una boca pequeña por la que apenas quepa una cuchara……

-Vamos bien, ya sabía que podía contar con usted. ¿Qué más?

- Bueno, un estrechamiento en el centro dificultaría….-dejó la frase a medias y mordiendo el boli, frunció el ceño -¿no será pasarse?

-¡Nunca! Estreche, estreche . Tiene usted un gran futuro en MalaLeche Industrial Design & Resources.

-Es todo un honor viniendo de usted. Espero que no considere que le hago la pelota si le digo cuánto le admiro. Ni más ni menos que el inventor del abrefácil, y de la funda de celofán para los CD, el pionero en incluir manuales de instrucciones traducidos en China . Es usted una leyenda en el sector…

-Uy, y ahora con el traductor del Google he conseguido el mismo nivel de desconcierto con la mitad de precio…..Bueno, bueno - exclamó satisfecho - Veo que va a encajar perfectamente en este departamento. Acompáñeme que le voy a presentar a los chicos del equipo creativo. Grandes profesionales. Sólo en las últimas dos horas, han puesto el nombre a cincuenta productos de Ikea…

Y poniéndole la mano en el hombro, ambos hombres salieron por el pasillo de la planta dieciocho, dejando tras ellos ese inconfundible tufillo a azufre…..

domingo, 30 de noviembre de 2014

Off-topic

Si hubiera una fórmula universal para la felicidad, creo que uno de los ingredientes sería atreverse a probar a hacer cosas nuevas. Renunciar a aprender, perder la curiosidad, es quedarse estancado.
Eso si. Hay que dejar amordazada por un rato esa parte del cerebro que nos lleva a ser perfeccionistas y excesivamente autocríticos. Uno de los elementos fundamentales para disfrutar la experiencia nueva es tener una manga....ancha, no, ANCHÍSIMA para juzgar los resultados, al menos, los iniciales.
Esto lo podemos-y debemos- hacer en todos los campos, pero me voy a centrar en el tema artesano.

A mi me encanta trabajar con las manos, y aunque en general me dedico al jabón, hay un montón de cosas que tengo en mi lista de aficiones "hágalo usted misma", que abarcan costura, pintura, cocina o cualquier actividad artesanal e interesante cuyo tutorial encuentre en YouTube, por extravagante que sea..  Soy autodidacta y ni domino las técnicas,  ni me importa no hacerlo. Disfruto probando y si quedan bien, estupendo,  y si no, también.




Dicho esto quería enseñaros algunas de mis "obras", cuya trascendencia no es el  valor artístico,  del que carecen en su mayoría, sino lo bien que me lo he pasado haciéndolas, y por eso son importantes para mi.

Este año, en mi cumpleaños, pinté un espacio desaprovechado de mi cocina con pintura de pizarra. Desde entonces voy cambiando los dibujos cada pocos días. A veces sólo tiene la lista de la compra, o notitas para acordarme de alguna cita, pero otros días estoy más inspirada, o encuentro algo chulo en internet,  y me complico un poquito más. Me encanta. Ahí os enseño unas cuantas.

 
 
Otra cosa que no se hacer, pero me gusta, es coser. Soy chapucera hasta la exageración. Consciente de mis limitaciones, no me hago ropa porque no es plan de ir con una manga más larga que otra, pero he hecho cantidad de disfraces para mis hijos y mis sobrinos. Los disfraces son ideales porque ahí no importa mucho si el revés es inenarrable =)

¿Reconocéis a Mafalda?
 
 
Últimamente me ha dado por el patchwork. Veremos a ver qué tal se me da. He empezado con esta colcha, que no consigo terminar....

 
Por último, lo que me está divirtiendo más, sobre todo porque hace las delicias de mis sobris,  es la repostería. Cuando vienen mis sobrinitos pequeños, lo primero que preguntan es qué vamos a cocinar hoy. Hay galletas, tartas para mis sobrinitos, tartas para mis hijos, y algún que otro experimento


 
Así que aquí veis cosas que he estado haciendo últimamente, además de mucho jabón. Ya os iré enseñando más cosas.
¿Entendéis ahora por qué animo a todo el mundo a que se lance a experimentar, pase lo que pase?
Besos
 

jueves, 10 de julio de 2014

Fin de curso ¡Vacaciones!


Mi amiga Pilar, que fue alumna hace muchos años y desde entonces ha sido colega y amiga,  me regañó el otro día porque nunca pongo fotos de lo que hacemos.
Ella vino el otro día,  más como inspiración que como amiga.
Aprovecho que  además hoy es su cumple, para enseñaros -y de paso dedicarle- las fotos de algunos de los jabones que hicimos ese día, y es que yo no me quedé con muestra de todos, pero los que tengo, los enseño.


El verde es un jabón de aguacate y aloe, teñido y decorado con espirulina y un precioso sello de Omar. Huele a mango
El naranja y amarillo es de caléndula,  hecho con un oleato de caléndula y manzanilla y huele de vicio a Litsea.

El marrón a capas es de leche y avena,  teñido con cacao y olor a naranja. El rosa es un jabón de seda y rosa mosqueta, hecho por el proceso en caliente, y
huele a neroli que alimenta.





Bálsamo de labios de tuttifrutti , y champú de tegobetaína. Anoche me lavé con él el pelo y ha salido buenísimo.

 









Este es un jabón decorado con la técnica del "mantra swirl", me encanta el resultado de la mezcla de colores que eligieron mis alumnas, lo hicimos en el taller 2
 chicas


Aquí hay un poco de mezcla:  El osito es de jabón de glicerina, Las azules y rosas son bombas de espuma. Quedaron preciosas ¿a que sí?  y huelen a melón, así que son de lo más veraniegas.
El cupcake es de jabón batido. Mis amigas hicieron algunos preciosos, pero yo me quedé sólo con los restos, y además lo he regalado, así que creo que olía a kiwi, aunque no lo juro, que ya no me acuerdo.  

Y aquí va todo lo demás que me queda:
En primer plano, azul y blanco, un jabón de algas, muy marinero él. Atrás, en tonos marrones, un jabón de vino de Rioja y arcillas. Está hecho con la técnica de la columna, aunque como lo hicimos en una tarrina pequeña, el  dibujo no se aprecia igual de bien que cuando lo haces en el molde adecuado. Atrás, en el bol, un maravillooooooosoooo jabón negro tipo marroquí,  de aceitunas negras que hicimos en caliente con potasa y que es un verdadero lujo ¡Que lo diga Pilar, que casi le da un pasmo de puro éxtasis!  :lol:
Huele a una exótica combinación de anís, pachuli, naranja, vainilla e ylang ylang.

Y por último, los dos jabones de la derecha, los de la decoración extravagante, son los jabones resultantes de ir poniendo en una lata de Pringles todos los restos que iban quedando de todos los jabones anteriores, y que siempre dan sorpresas al desmoldarlos.
Hicimos muchas más cosas: sales de baño, jabón de la abuela, bombas de baño efervescentes...... pero como digo, yo no me quedé con muestras de todo y no puedo poner fotos.

Mando un beso muy gordo a mis chicas, que demostraron su arte en los jabones que veis, Elena 1 y Elena2, Marga, Virginia y Pilar. Ha sido un año muy especial y seguro que os habéis dado cuenta de lo mucho que he disfrutado de todos y cada uno de los días de jaboneo.
Voy pensando en novedades para la próxima temporada. ¡Nos vemos en Septiembre !! :kiss2:  :kiss2:

jueves, 9 de enero de 2014

Conjunciones jaboneras cósmico-planetarias


Lo primero ¡Feliz Año Nuevo! 
Ahora que termina la Navidad, pero aún se percibe en el ambiente un yoquesé mágico, os quería contar algunas cosas que no tienen una explicación racional así como así.
Yo soy de Madrid, pero de pequeña pasaba todos los veranos y fines de semana en un precioso pueblo de los Montes de Toledo que se llama San Pablo de los Montes. Lo considero mi pueblo adoptivo, y aunque hace mucho que no voy, guardo unos recuerdos maravillosos del pueblo y de su gente.
Fue en San Pablo donde  vi hacer jabón por primera vez. Una amiga de la familia me llevó para que lo viera. Yo, niña de ciudad y bastante descreída sobre los “remedios de la abuela”, tuve todo tipo de recelos acerca de que aceites sucios y restos de grasas pudieran formar algo bueno. ¡Quién me iba a decir...!
Hasta muchos años después no volví a ello,  ya en los años de los ordenadores y de Internet.
No deja de ser una paradoja que sean las nuevas tecnologías las que nos ayuden a volver a las cosas más tradicionales y artesanas.  Pues bien, este mundo jabonero me ha hecho vivir una serie de casualidades y coincidencias que sólo puedo calificar de conjunciones cósmico-planetarias, y que el mismísimo Iker Jiménez debería investigar.
Por ejemplo: En una de las últimasreuniones, tuve dos chicas venezolanas que vinieron a aprender a hacer jabón conmigo, aprovechando  que iban a venir a España. Lo curioso es que ellas no se conocían, pero  incluso al otro lado del charco, tuvieron la misma idea, al mismo tiempo y coincidieron  viniendo desde el mismo sitio, que es además un país bien lejano. 
Es bastante raro ¿verdad?  Quizá no tanto como lo que le pasó a Isabel,  que le vendió materiales para hacer jabón a tres personas con el mismo apellido –un apellido poco común- y cuando les preguntó, resultaron ser primos hermanos entre ellos, y ninguno sabía que a los otros dos les había dado por la misma afición. Eso no sé si calificarlo de conjunción astral o de predisposición genética en la familia.
Y más coincidencias: Me cuenta mi amiga Julieta (también venezolana) que paseando por Ciudad de México  vio una tienda de jabones y claro, se metió a curiosear, y no sé cómo fue la cosa, pero me lo imagino algo así:  Julieta le contó a la dueña de la tienda que ella había aprendido a hacer jabones en España.  –Yo también- contestaría la dueña-  con una chica que se llama Maribel –  ¡La misma que yo!  Diría Julieta…Y así es como Cynthia y Julieta,  alumnas y amigas mías, se conocieron en México D.F.
En serio ¿Pero cuántas posibilidades hay de que dos alumnas de mis pequeños, pequeñísimos talleres en Madrid, cada una de un país, coincidan en una de las ciudades más pobladas del mundo?
Algo parecido pasó cuando mi prima en Sevilla, que tiene un herbolario, me llamó para consultarme si un aceite que vendía servía para jabón, porque tenía allí  delante una clienta que tenía la duda.
 Si. Lo habéis adivinado. Su clienta también era seguidora de mi blog y alucinó cuando supo que los que llevaban años atendiéndola en su “herbolario de toda la vida” eran mis tres primos.
Pues bien: anteayer me llamó una chica interesada en aprender, y estuvimos hablando un buen rato. Al poco, me contó que era de un pueblo de Toledo. –Seguro que no lo conoces, porque es pequeño. Se llama San Pablo-
Resulta que voy a enseñar a hacer jabón a la nieta de la mujer que me enseñó a mí. ¿Es o no es una conjunción jabonera cósmico-planetaria?