sábado, 20 de agosto de 2011

El ansia

Me pasa todos los veranos. Cuando termina la temporada en  julio, no quiero ni oír hablar de jabón, y me hago a mi misma la promesa de no agarrar la batidora ni para hacer puré por lo menos hasta septiembre.
Vale, soy dueña de mis actos, pero no siempre tengo control sobre mis impulsos, así que durante las vacaciones empiezo a imaginarme recetas, combinaciones, o me siento inspirada por colores o aromas...en fin, que a mediados de agosto soy como una olla express tratando de soltar el vapor contenido. Inevitablemente llega un día en que me planto las gafas, los guantes y pongo esa cara que hace que mi familia huya despavorida. una cara que todo jabonero conoce. La del ansia, a medias entre la inspiración enfermiza y la absoluta determinación.

Este año , el "Día J" llegó nada más volver de la playa. Estuvimos en Asturias y ya se sabe. ¿Quién no piensa en jabón viendo los henos de Pravia :) * ?
Empecé aprovechando restos que tenía por casa para hacer un par de jabones "de planetas"


Los dos llevan la misma base, de Oliva, palma, palmiste, manteca de cerdo y karité, y aroma de naranja y pachuli, muy flower power.


Cuando terminé, dije "vale, he aprovechado los restos, pero no he hecho lo que quería" así que me lancé a hacer este otro, que me rondaba la cabeza desde hacía tiempo. La misma base, aroma de melocotón (¡qué descubrimiento, cómo me gusta!) y semillas de amapola como exfoliante.Otra que no fuera yo, se habría dado cuenta de que después de tres tandas, ya es bastante jabón y es el momento de parar, pero mi yo jabonero estaba totalmente desbocado y no pude evitar hacer una tanda más.

Huele a litsea cubeba y lavanda, una combinación estupenda que no había probado nunca. Por el otro lado también es muy bonito, pero se me acabó la pila de la cámara :(Por último, este es un jabón anterior, de hecho, las bolitas del segundo jabón de planetas son de esta tanda, pero como no os lo había enseñado y me parece precioso, aprovecho y lo pongo. Lo hicimos en JulioYa digo, que lo de desconectar en vacaciones, es muy relativo.




Besitos




* Si, si, es un chiste malo, lo se, y ya lo había hecho Muñoz Seca antes que yo, pero no he podido resistirme

miércoles, 27 de julio de 2011

Mas experimentos: Jabón negro tipo marroquí..bueno, tipo "a lo que salga"

En Julio, mi amiga Carmen me dijo que le hacía mucha ilusión hacer el jabón negro tipo marroquí. Yo no lo había hecho nunca, pero decidimos hacer juntas el experimento.
Hasta donde ella sabía, se usa aceite de oliva y argán, en el que se maceran las aceitunas negras esas secas que son como pasas.
A falta de esa clase de aceitunas, y de tiempo para hacer un macerado en condiciones, usamos aceitunas negras de bote. Primero las tuve un poco en agua y aclaramos bien para que tuvieran la menor cantidad posible de sal, vinagre y otros aliños. Luego las dejé macerar 24 horas (era el único tiempo de que disponíamos) en aceite de oliva intenso en el que ya tenía maceradas otras plantas y finalmente batí las aceitunas con la batidora.
Antes de hacer el jabón filtré el aceite.
El jabón lo hicimos por el proceso en caliente con esta receta:
-90% oleato de oliva con hierbas y aceitunas
-10% argán (añadido cuando el jabón estaba terminado)
-potasa en vez de sosa
-concentración del 28%, SE 4%
La verdad que ha quedado un jabón muy gustosito. La textura es como a medias entre miel espesa y nocilla (lo siento, es hora de comer :lol: :lol: :lol: ) y el aroma sin haberle echado nada, es como una mezcla de aceitunas y almendras, huele muy bien y permance el olor en las manos después de lavarse.
El ritual marroquí de la ducha dice que hay que extender el jabón en el cuerpo, tenerlo unos tres minutos y luego retirarlo con un guante. Haciéndolo así, la piel queda estupenda. Como nunca he visto el jabón negro marroquí original no se si se parece o no, pero me ha gustado nuestra versión "de oído"

Como curiosidad, os contaré que he disuelto en agua un poquito y le he añadido unas gotas de neem. Lo he usado anoche para pulverizar las plantas de miterraza que están siendo atacadas por bichitos verdes, y esta mañana solo he encontrado dos bichitos, uno muerto y otro tan pancho, con lo que deduzco que funciona a medias :lol: :lol: :lol: :lol:
Sin más rollo, os presento a mi jabón negro tipo yo misma

domingo, 17 de julio de 2011

See you in September!

Pues eso, que por fin llegó el verano y las vacaciones. Ahí dejo aparcado el ordenador, la sosa y mis aceites esenciales hasta septiembre. La única excepción: dos o tres experimentos y un jabón que tenemos pendiente mi amiga Rocío y yo, que como es de zarzaparrilla, no se si hacerlo coincidir con el estreno de la peli de Los Pitufos, tan aficionados a ella.
En septiembre volverán  los jabones de todos los colores, y con muchas novedades en una nueva temporada que se avecina llena, pero muy llena de sorpresas y nuevos proyectos.
Un beso para todos y que paséis un feliz verano. Nos vemos en Septiembre. Cuidadito con el sol!!

sábado, 11 de junio de 2011

Un experimento



El otro día hice un caldo de huesos de caña con algunas verduras. No es que me guste mucho este caldo y después del tema de las vacas locas, no había vuelto a hacerlo. Lo dejo muy concentrado y después lo congelo en cubitos y los uso en vez de las pastillitas de caldo.


El caso es que después de colar y enfriar el caldo, la grasa de los huesos, que es muchísima, se queda sólida en la parte de arriba y es muy fácil retirarla. Imagináos lo primero que me vino a la cabeza.....jabón, experimentos...


Había leído que en algunos sitios es muy apreciado el jabón de aceite de pata de buey por sus propiedades contra distintas dolencias de la piel, y pensé (equivocadamente) que podría ser algo parecido a este, ya que los huesos de caña son de la pata de las vacas.Tenía casi 200 gr de grasa amarillenta, que después de colarlo un par de veces más se quedaron en 125, con una consistencia parecida a la manteca de cerdo y un olor a grasa bastante poco agradable, mezclado con el olor a sopa proporcionado por las verduras.


Dicho y hecho. Calculé la sosa necesaria haciendo una media de los índices SAP de las grasas animales, que son todos bastante parecidos y puse 15 gr de sosa para mis 125 gr de grasa. Llegó pronto a la traza aunque esta era muy ligera y no hubo forma de espesarlo más.


El resultado es un jabón bastante blando, blanco y muy poco espumoso. Mi primera impresión es que el jabón es un asco (el olor a grasa y sopa no ayuda mucho) Con el uso, en vez de espuma suelta como agüilla blancuzca y el tacto en las manos es aceitoso, lo cual es raro ya que además pica :(


No es que los jabones de una sola grasa sean demasiado buenos nunca, pero este, en principio y a falta de curado, creo que es de los peores que he visto.

Ya me había advertido Mendru que sus libros viejunos comentaban que el aceite extraído moliendo los huesos se usaba como relleno en jabones de baja calidad


Resumiendo, que como experimento, está bien, pero como jabón, ni os molestéis.

Besos

viernes, 20 de mayo de 2011

JABONES DE CINE

En Mendrulandia hicimos un concurso de jabones inspirados en el mundo del cine. Ha sido muy divertido dar vueltas a las ideas para ver cómo hacerlas llegar a un trozo de jabón. Yo hice tres jabones. El primero fue este:


Lo hice en una tarde con algunos amigos a los que animé a participar. Me dijeron que les parecía difícil hacer un jabón "de cine" siendo principiantes, y con uno de los jabones que acabábamos de hacer y las brochetas de hacer firulillos les demostré que una idea y cinco minutos era lo único que hacía falta.

Después hice este otro.

Me encanta esta película. La tenía en una cinta de VHS toda vieja porque la he visto miles de veces y la carátula fue lo primero que me vino a la cabeza .
Mientras pensaba en cómo hacerlo me di cuenta de que tenía un jabón en dos capas perfecto para llevarlo a cabo, así que cogí unos cuantos palillos,clips, horquillas y demás" herramientas jaboneras de precisión" y prácticamente me salió solo. Además me sentí muy bien haciéndolo. Me encanta esa sensación de tener las manos pringadas de recortes de jabón y no poder ni ir a lavártelas para no interrumpir la vena creadora, con todas mis herramientas esparcidas por la mesa y la punta de la lengua asomando por un lado de la boca, como si fuera la antena para canalizar la inspiración. A veces me olvido de cuánto me gusta trabajar con las manos.



Por último hice este otro
Es un guiño a mi amiga Lolalapiconera. Durante un tiempo yo le decía que "Love Actually" era un antídoto contra los malos rollos y una forma de reconciliarse con la humanidad. Seguro que si la proyectasen antes de las sesiones chungas de negociaciones, el conflicto de Oriente Medio se habría solucionado hace tiempo.
Quiere simbolizar que nuestras pequeñas historias de amor individuales se entremezclan con las de los demás formando un todo y que el amor está en todas partes. Los que no crean en los simbolismos, simplemente verán un jabón de glicerina lleno de corazoncitos rosas que aún así, queda bastante mono.

Os recomiendo muy vivamente que déis una vuelta por el foro para ver los demás jabones de cine. Vais a alucinar con el arte jabonero de la gente.
Un beso de los gordos.

miércoles, 13 de abril de 2011

The Age of Aquariuuuuuuuus.... Aquariuuuuuuus....

Este es el último jabón que he hecho. No podría haber quedado más psicodélico ni aunque le hubiera puesto hongos alucinógenos en la traza. Me ha parecido un jabón divertidísimo de hacer, y me ha dado algún que otro quebradero de cabeza, pero al final, me gusta mucho el resultado. Para completar el efecto setentero, huele a pachuli con naranja. Para hacerlo, he seguido el estupendo tutorial de Lovin Soap y luego me he peleado para que los colores no se me estropeen. Confieso que hacía tiempo que no actuaba como una principiante, impaciente, mirando el jabón cada 10 minutos, y esperando para cortarlo mordiéndome las uñas..... Espero que os guste tanto como a mi. Besos

martes, 29 de marzo de 2011

LA COLADA DE NUESTRAS BISABUELAS


Después de haber escuchado la estupenda entrevista que le hicieron a Mendru en la radio, Me ha vuelto a entrar el regustillo por la historia del jabón y su uso. Recupero este artículo que publiqué hace bastante ya en un foro.


Conservo como una pequeña joya un librito de cuando mi abuela iba a la escuela en Asturias. Calculo, porque no tiene fecha, que es de alrededor de 1910. Se llama "LA NIÑA INSTRUÍDA: Fisiología e higiene aplicada a la economía, medicina y farmacia domésticas para su lectura en colegios de niñas" En él, además de otras muchas enseñanzas de lo más pintoresco sobre el cuidado del hogar y la familia, hay un capítulo dedicado a la colada que he pensado que os gustaría, así que os transcribo lo más importante para que deis gracias a Dios por haber dado a la humanidad conocimiento para fabricar la lavadora automática. :)


En 1910 la colada se hacía de esta manera: La colada se hace, ordinariamente, como sigue: en un colador (generalmente una cuba de madera), con un agujero lateral cerca del fondo, se pone la ropa, pieza por pieza, lo más extendida posible. Se cubre la tapa o boca del colador con un lienzo fuerte y sin agujeros, y sobre ese lienzo se pone ceniza vegetal reciente y limpia de carbón. Entonces se echa agua caliente sobre la ceniza. El agua disuelve los álcalis que hay en la ceniza, se filtran a través de la ropa y se limpian. El agua o lejía que sale del colador se recoge, se calienta de nuevo y se vierte otra vez sobre la ceniza. La operación se repite durante diez, doce o más horas, según la cantidad de ropa, su clase, la suciedad que tuviere, etc. Después se saca la ropa, se aclara o lava en agua limpia y corriente, y se la seca al sol. La colada llamada "a vapor" es más sencilla y más económica. Se hace en lejiadoras especiales de cinc o hierro (palastro), con doble fondo, aunque puede bastar un caldero ordinario. Se pone en él la ropa y se echan tantos litros de agua, próximamente, como kilogramos pese. En el agua se habrán disuelto antes unos cristales de sosa, que formarán la lejía. Se tapa, se le pone al fuego y se le hace hervir durante tres o cuatro horas, apartándola del fuego, después se lava y seca como en el caso anterior. Finalmente, para la ropa blanca no muy sucia se puede proceder como sigue: se moja la ropa y se la coloca en una vasija, y encima se vierte, muy caliente, una lejía hecha con un kilogramo de jabón, 30 gramos de aguarrás y 30 de amoniaco, con 50 litros de agua. Se remueve con alguna frecuencia, se deja enfriar, y al cabo de 4 o 6 horas, puede sacarse la ropa, aclararla y secarla al sol. Es el procedimiento más rápido y da excelentes resultados. La ropa queda a veces con un matiz amarillento, que desaparece con la acción del sol o sumergiéndola en agua y donde se hayan disuelto unas bolitas de añil y secándola después.

¡Madre mía! . Lo dicho, la lavadora es un gran invento!!

Saludos