viernes, 30 de enero de 2009

Mi amigo Pepe



Como yo soy muy cumplidita, la noche que cené con mis antiguos compañeros de facultad, les llevé un paquetito con tres o cuatro jabones para cada uno, entre ellos uno de naranja, canela y clavo.


Todos los que hacéis jabón sabéis cómo funciona esto: tus amigos sacan el jabón del paquete, lo huelen, hacen unos cuantos cumplidos y da para diez minutos de conversación en los que tu explicas con qué los has hecho y ellos te dicen lo bien que te han quedado, y luego ya se pasa a eso de comentar lo calvos que se han quedado todos los que estaban en nuestra clase y otras cosas semejantes.


Pero mi amigo Pepe, esa noche se mostró realmente encantado, sacó el jabón del paquete cada cuarto de hora, y más que olerlo, lo esnifó un montón de veces, y es que Pepe, cuando se pone, es la viva imagen del entusiasmo.
Yo achaqué esa actitud en parte a que el vino que puso nuestra anfitriona era muy bueno y abundante. Mi sorpresa fue cuando días después me llama y me pregunta si le puedo hacer “veinte o cuarenta” jabones como el de naranja, canela y clavo.
Si Pepe hubiese hecho una vídeo-llamada, me hubiese visto hacer más o menos esto:




¡¡¡¡¡Bieeeeen!!!!



No obstante, yo contesté SI guardando la compostura (creo) , y le pregunté si los quería para algo relacionado con su empresa, pero él me dijo que el jabón le había gustado tanto que lo tenía en su armario para poder olerlo todos los días, y que quería ponerlo por los armarios, los baños, que fuera su regalo para su familia…”quiero que sea la seña de identidad de mi casa, el aroma de mi hogar…” - ¿He dicho ya que Pepe cuando se pone es la viva imagen del entusiasmo?-


Pues este es el jabón de naranja, canela y clavo, que para mí siempre será “El Jabón de Pepe”



También tengo otro amigo Pepe que asociaré eternamente con una fuente de albóndigas, pero eso es otra historia que merece ser contada en su momento...

jueves, 29 de enero de 2009

El jabón se va de boda


Este Jabón lo hice para una boda, y para los “amigos invisibles” de los foros jaboneros.
Me gustó el resultado, aunque tuve que hacer un par de tandas de pruebas: La primera me quedó de un color horrible, no apto para ir de boda. En la segunda, la mezcla de aromas florales que en mi cabeza olía de maravilla, resultó oler a pescado cuando se ponía en el jabón :(

Primero hice un buen montón de hojas de jabón de glicerina en colores otoñales. Yo las hice con un molde, pero se pueden hacer con un cortador de repostería o manualidades. Más tarde las incluí en jabón en frío que hice con esta receta (advierto que el lote era muuuuy grande):

1748 gramos de aceite de oliva virgen extra
240 gramos de aceite de coco
109 gramos de manteca de karité
66 gramos de aceite de semilla de palma (palmiste)
44 gramos de aceite de pepita de uva (SE)
22 gramos de aceite de aguacate (SE)
22 gramos de aceite de almendras (SE)
286 gramos de sosa
736 gramos de agua
(lleva ya incluido un sobreengrasado del 10%, la concentración de agua-sosa es del 28%)
Aroma de pera , color cosmético verde, 10 gr de arcilla blanca (opcional, pero le da un toque rústico)
El resultado quedó así:


Por otra parte, las hojas de glicerina quedan estupendamente como jabón de invitados
Besos

**Advertencia : Todo el que se anime a hacer esta receta, lo hace bajo su responsabilidad, y debe conocer y respetar las normas básicas de seguridad para elaborar jabón. Podéis encontrarlas pinchando aquí:
http://www.mendrulandia.es/index.asp?id=2
No cambiéis las cantidades ni sustituyáis un aceite por otro sin calcular de nuevo la cantidad de sosa necesaria utilizando una calculadora de saponificación, por ejemplo esta:
http://calc.mendrulandia.es/

miércoles, 28 de enero de 2009

¿Por qué la gente del jabón es la mejor del mundo?

Pues no tengo una respuesta clara, pero es un hecho.
Seguro que si no fuésemos una parte tan minoritaria de la población, ya habrían hecho unos estudios carísimos en prestigiosas universidades, y habrían encontrado un gen de nombre raro que hace que las personas aficionadas a elaborar jabón, sean además generosas, desinteresadas y amables. Tiene que haber una predisposición genética en esa forma de compartir su sabiduría, su tiempo o sus mejores descubrimientos.

Todo esto viene a cuento porque quiero estrenar mi blog dando las gracias a todas esas personas maravillosas, que al principio fueron un avatar y unas cuantas líneas en los foros de Internet, y que ahora son amigos y amigas de verdad, con las que comparto mucho más que recetas.
Gracias a todos, por lo que me habéis hecho crecer, por lo bien que nos lo hemos pasado juntos y por todo lo que me habéis enseñado, dentro y fuera del mundo del jabón.

martes, 27 de enero de 2009

Cursos de elaboración de jabones artesanales en Madrid


Porque nos gustan los productos naturales de verdad, elaboraremos el jabón de la forma tradicional, con los ingredientes de siempre, como aceite de oliva, de coco, con miel, avena o leche.

Descubre cual es la receta que tu piel prefiere, y haz tu propio jabón de aloe vera o rosa mosqueta .

Cuida el medioambiente haciendo jabón doméstico con el aceite usado en casa, evitando así que acabe contaminando nuestros ríos. Es ecológico, biodegradable, bueno y divertido ¿se puede pedir más?

Recupera la tradición de nuestras abuelas, aprovechando además todo lo que la ciencia nos puede enseñar hoy


Clases de elaboración artesanal de jabón

Dos horarios para elegir el que te venga mejor:
Mañanas: Miércoles de 10 a 12

O si lo prefieres
Tardes: Lunes de 5 a 7
También hay cursos intensivos algunos sábados; infórmate del precio y las fechas.


Estamos en: Centro de ocio el Trasquilón

C/ Donoso Cortés. 15

28015 Madrid

Puedes contactar conmigo en mi e-mail

mzua123@gmail.com


Jabón de caléndula



La primera vez que hice este jabón fue para un amigo alérgico a casi todos los cosméticos.

No lleva ni aroma ni perfume, pero la caléndula ya le da un toque sueve y fresquito. Lleva entre otras cosas, manteca de cacao y un 70% de aceite de oliva en el que he tenido la caléndula infusionando casi un mes. Es uno de mis favoritos, y también de los favoritos de mis amigos.





Me llamo Maribel y soy Bañohólica
Para mi fue un día triste el día que me pillé una conciencia.
Así, como quién se pilla un gripazo.
Ese día me di cuenta de que no podía vaciar los pantanos yo solita para llenar mi bañera y darme baños de una hora.
Intenté resistirme y volví a repetir el ritual que tanto me gusta: llenar la bañera , añadir sales, elegir de mi gran colección el jabón con el aroma más adecuado a mi estado de ánimo, y sumergirme olvidándome de las cosas pequeñas, como el reloj o las tareas diarias, pero también de las cosas grandes, como la política o la situación de Oriente Medio
Al principio parecía que funcionaba, pero un pequeño run-run, poco perceptible, me hacía pensar en esas imágenes que vemos en la tele en la que un pobre niño africano camina kilómetros con su taza en la mano para llenarla en un charco fangoso. El run run, iba creciendo y pasaban ante mis ojos imágenes de las grandes alcantarillas a la salida de las ciudades vertiendo sus aguas sucias a los ríos, y llegó un momento en que ya era un ruido atronador, y veía a los pobres animales marinos intentando zafarse entre restos de basura, aceites y detergentes mirándome con cara de odio mientras yo, ahí en mi bañera, malgastaba 200 litros de agua limpia solo para darme un caprichito.
Desde ese día solo uso la ducha.
Es triste tener conciencia.
Igual, uno de estos días, me lo hago mirar.