jueves, 15 de enero de 2015

Las Lentejas


Yo me he imaginado que la cosa debió ir más o menos así:

Con las manos sudorosas se dispuso a entrar en el despacho del jefe.

-Pase, Peláez, no sea tímido. Le necesito. Hizo usted un gran trabajo con los tapones a prueba de niños, y querría que diseñase un tarro de conservas para las lentejas

-A ver, las lentejas no salen del bote con facilidad.......Podría ser alto, para que no se llegue bien al fondo, y estrecho, claro. Con tapa al vacío de la difícil de abrir, y por supuesto, una boca pequeña por la que apenas quepa una cuchara……

-Vamos bien, ya sabía que podía contar con usted. ¿Qué más?

- Bueno, un estrechamiento en el centro dificultaría….-dejó la frase a medias y mordiendo el boli, frunció el ceño -¿no será pasarse?

-¡Nunca! Estreche, estreche . Tiene usted un gran futuro en MalaLeche Industrial Design & Resources.

-Es todo un honor viniendo de usted. Espero que no considere que le hago la pelota si le digo cuánto le admiro. Ni más ni menos que el inventor del abrefácil, y de la funda de celofán para los CD, el pionero en incluir manuales de instrucciones traducidos en China . Es usted una leyenda en el sector…

-Uy, y ahora con el traductor del Google he conseguido el mismo nivel de desconcierto con la mitad de precio…..Bueno, bueno - exclamó satisfecho - Veo que va a encajar perfectamente en este departamento. Acompáñeme que le voy a presentar a los chicos del equipo creativo. Grandes profesionales. Sólo en las últimas dos horas, han puesto el nombre a cincuenta productos de Ikea…

Y poniéndole la mano en el hombro, ambos hombres salieron por el pasillo de la planta dieciocho, dejando tras ellos ese inconfundible tufillo a azufre…..

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